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El norte no se recorre rápido, y esa es toda la planificación
Un mapa muestra distancias y no muestra ripio, altura ni pueblos donde el surtidor está cerrado. Casi todos los problemas de una ruta larga por acá se resuelven antes de salir, con dos o tres cuentas que nadie hace.
Actualizado 28 de octubre de 2026 · Redacción Praex
Lo publicado hasta ahora4 guías publicadas
Mecánica
Qué le pasa al motor arriba de los tres mil metros
Pérdida de potencia por altura, cómo reaccionan carburador e inyección, refrigeración al límite y qué revisar antes de subir a la puna.
Recorrido
Dónde se corta el día cuando entre pueblo y pueblo no hay nada
Cómo se cortan las etapas de una ruta del norte según dónde hay servicios, a qué hora conviene salir y qué cambia en temporada de lluvias.
Autonomía
Combustible: la autonomía real y los surtidores que faltan
Autonomía real contra la del folleto, surtidores lejanos y faltantes, cómo y cuánto combustible llevar y qué cuentas hacer antes de salir.
Equipaje
Qué llevar, qué dejar y qué se vuelve sin haber usado
Agua, herramientas, rueda de auxilio y abrigo para una ruta del norte, cómo acomodar el equipaje en ripio y qué se lleva y nunca se usa.
Sesiones de ruta
- Revisión de un recorridoUS$ 75
- Recorrido armado desde ceroUS$ 140
- El auto y el equipajeUS$ 95
Para repasar un recorrido con alguien que ya lo manejó, el turno se arregla por correo y el valor está publicado.
Ver las tres sesiones →Tres cosas que sorprenden al que baja de la autopista
El motor no rinde lo mismo arriba
Por encima de los tres mil metros hay bastante menos aire. Un motor atmosférico entrega una parte de lo que entrega en el valle, y eso cambia cómo se sube.
La etapa la marca el pueblo, no el reloj
Entre dos lugares con nafta, agua y gomería puede haber ciento cincuenta kilómetros. El corte del día se hace donde hay algo, no donde uno se cansa.
La autonomía real es menor que la del folleto
Cargado, con viento, en ripio y en marchas cortas, un auto toma bastante más nafta que en ruta llana. Conviene calcular con el número feo.
Qué es este sitio
Notas sobre manejar distancias largas por el norte argentino: valles, quebradas, puna y los caminos de ripio que las unen. Se escribe desde Salta porque es desde donde se sale.
No es una guía de destinos ni un listado de atractivos. De eso hay mucho y bueno. Lo que casi no se encuentra escrito es la parte mecánica y logística del asunto.
Nadie nos paga por aparecer acá. Lo único que se vende son las sesiones que figuran en la página de servicios.
Para quién está escrito
Para gente que maneja hace décadas y nunca subió a cuatro mil metros con su propio auto, y para quien lo hizo una vez y volvió con más preguntas que respuestas.
No se supone ningún conocimiento mecánico previo. Cuando aparece un término del oficio, se explica la primera vez.
Sirve igual para un auto propio que para uno alquilado, con la salvedad de que en el alquilado hay un contrato que dice por dónde se puede ir.
Qué queda deliberadamente afuera
No hay consejo médico. La altura afecta a cada uno distinto y esa pregunta es para un médico, no para un sitio de rutas.
No se publican precios de combustible, horarios de surtidores ni estado de caminos: son datos que envejecen en días.
No se recomienda ningún taller, hospedaje ni marca de auto por su nombre.
Por qué la altura organiza todo lo demás
En el norte se sube y se baja mucho en un mismo día. Se puede desayunar a mil doscientos metros con treinta grados y almorzar a cuatro mil con viento y cero.
El motor, el radiador, el consumo y la ropa que uno lleva puesta dependen de eso más que del kilometraje.
Por eso la primera guía es la del motor y no la del recorrido: si el auto no está para subir, el recorrido es una lista de deseos.
La distancia entre servicios
Un tramo de doscientos kilómetros de ripio en la puna no se parece en nada a doscientos kilómetros de asfalto en la llanura, aunque el mapa los dibuje igual.
Lo que conviene mirar en el mapa no son los kilómetros sino los puntos: dónde hay surtidor, dónde hay agua, dónde hay señal y dónde no hay absolutamente nada.
Con esos puntos marcados, las etapas se arman solas y casi siempre quedan más cortas de lo que uno pensaba.
Llevar poco, pero llevar lo que sirve
El equipaje de una ruta de altura tiene dos partes: la que resuelve un problema en el medio de la nada y la que uno usa en el hotel.
La primera es corta y específica: agua, una rueda de auxilio en condiciones, herramienta básica y abrigo. La segunda tiende a crecer sin control.
Casi todo el mundo vuelve diciendo lo mismo: sobró ropa y faltó agua.
Con qué criterio está escrito esto
- Lo que depende del camino se cuenta como tendencia y nunca como número exacto.
- Las distancias van aproximadas: una traza se modifica y un desvío puede durar meses.
- No se nombra ninguna marca: ni de autos, ni de cubiertas, ni de combustible, ni de talleres.
- Donde la pregunta es médica o legal, la nota deriva en lugar de opinar.
- Las correcciones se anotan al pie con la fecha y no se reescribe en silencio.
Información general. Caminos, cortes y surtidores cambian sin aviso: conviene confirmarlo en el lugar antes de comprometerse con una etapa.