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PraexRutas largas en auto

Equipaje

Qué llevar, qué dejar y qué se vuelve sin haber usado

El equipaje de una ruta de altura se divide en dos: lo que resuelve un problema donde no hay nadie, y lo que uno usa en el hotel.

Publicado 11 de septiembre de 2026 · Actualizado 28 de octubre de 2026

Bidón de metal liso en el piso del baúl abierto, visto desde arriba
Ocupa lugar y es lo único que nunca se discute.

El agua va primero

Cuatro litros por persona por día es un punto de partida razonable en la puna, donde el aire es seco y uno toma menos de lo que necesita sin darse cuenta.

Va en el habitáculo, al alcance, y no en el fondo del baúl debajo de todo. El agua que hay que bajarse a buscar es agua que no se toma.

Aparte de esa, conviene un bidón de agua común para el radiador y para lavarse las manos. No es la misma agua ni tiene que estar en el mismo lugar.

La rueda de auxilio y lo que la acompaña

Auxilio inflada, del mismo rodado si se puede, y revisada antes de salir y no en la banquina. Un auxilio con la presión de hace dos años es un adorno.

El gato de fábrica se hunde en tierra blanda: una tabla de veinte por veinte resuelve eso y ocupa nada. La llave de rueda de fábrica suele ser corta; un caño que la alargue vale su peso.

El kit de sellador sirve para un clavo y no sirve para un corte lateral, que es justo lo que hace el ripio con piedra filosa. Un compresor chico de doce voltios y un juego de mechas cubren mucho más.

Bolsos blandos acomodados en un baúl, vistos desde arriba

Herramienta que se usa de verdad

Una lista corta alcanza: juego de llaves, pinza, destornilladores, cinta aisladora, precintos, alambre, abrazaderas, fusibles y lámparas de repuesto.

Después, lo específico del auto: una correa, un litro de aceite, refrigerante y un pedazo de manguera. Casi todas las varadas de ruta que se resuelven en el lugar se resuelven con algo de esta lista.

Llevar la caja de herramientas entera del taller no mejora nada. Pesa, suena y hace que buscar la llave que se necesita lleve diez minutos.

Abrigo, sol y viento en el mismo día

La misma jornada puede tener treinta grados en el valle y viento helado en un abra. La ropa se lleva en capas y una campera cortaviento va adelante, no en el baúl.

El sol de altura quema en un rato aunque haga frío, y quema en el brazo que va contra la ventanilla. Anteojos oscuros, gorro y protector cambian mucho la comodidad del día.

Una frazada o un abrigo grueso viaja siempre en el auto, aunque sea verano y parezca ridículo al cargar. Es lo que hace tolerable una espera imprevista.

Cómo se acomoda para el ripio

El corrugado suelta todo lo que no está atado y hace polvo todo lo que roza. Los bolsos blandos aguantan mucho mejor que las valijas rígidas, y entran donde las otras no.

El polvo entra por lugares que uno no imaginaba: la ropa va en bolsas cerradas y lo electrónico en algo con cierre. Una caja plástica con tapa para la herramienta evita que suene todo el viaje.

Nada suelto atrás de la luneta ni sobre el respaldo. En una frenada de ripio eso vuela hacia adelante, y además tapa la única visión que le queda al espejo interior.

Meseta alta y árida con pastizal amarillo y cerros al fondo

Lo que se lleva y vuelve sin abrir

La lista se repite: la heladera eléctrica grande, el equipo de camping para un viaje de hoteles, la ropa formal por las dudas, cinco pares de zapatos y la caja de herramientas completa.

También el pack de bebidas que se compró en la ciudad y viajó dos mil kilómetros porque nunca hubo un momento cómodo para bajarlo.

La prueba honesta es la del viaje anterior: si el año pasado no se usó, este año tampoco se va a usar. El lugar que libera se llena solo con agua y con la rueda de auxilio.

Papeles y equipamiento obligatorio

Cédula del auto, seguro vigente, autorización si el auto no es propio y el contrato si es alquilado. Todo junto y a mano, no repartido entre el celular y la valija.

El equipamiento que se controla en ruta —matafuegos con carga vigente, balizas, chaleco— se revisa antes de salir. En un control es un trámite de un minuto o un problema largo.

Un botiquín básico y una linterna con pilas propias completan la lista. La linterna del celular sirve hasta que el celular es lo único que queda para llamar.

Información general. Caminos, cortes y surtidores cambian sin aviso: conviene confirmarlo en el lugar antes de comprometerse con una etapa.